
El día en que me di cuenta de que Deniro tenía razón, el cielo era de un color gris casi blanco que hacía daño en los ojos, y hacía un calor húmedo, como de tormenta en la costa. Había un grupo de hombres y mujeres fumando en la puerta de PriceWaterHouseCoopers, mucho maquillaje, tacones, trajes de Cortefiel, corbatas lisas, muchas pretensiones: Gente pequeña, que diría Robin.
Robin estaba en Bretaña y yo la echaba mucho en falta. Me dolía la cabeza y había olvidado tomarme las pastillas de por la mañana. Me preguntaba si mi gato sería feliz con la nueva distribución de la casa, si tardaríamos mucho en pintar el salón. Si llovería.
El día en que me di cuenta de que Deniro tenía razón, Mario me contó que se sentía viejo porque Dani se casaba, y no supe que decirle. Llamé al banco a ver si tenían ya mi nueva tarjeta y apunté en mi libreta que hay que comprar leche y embutido. Llegué tarde al médico. Me dormí en el autobús de vuelta a casa. Olvidé llamar a Marta. De Marta encontré varios libros en las cajas de deshice, y los puse aparte aunque la reforma ocupa tanto sitio por todas partes que apartar algo se hace cada vez más difícil. Está contenta en su nuevo trabajo y yo estuve contenta por ella. También un poco preocupada por mi abuela y sus achaques. Contrita por haber roto en una misma semana un cajón del congelador, mis pantalones de camuflaje y mi casco nuevo. Algo cansada sin saber muy bien por qué.
El día en que me di cuenta de que Deniro tenía razón. Era viernes. Pasé la mañana metiendo cartas en sobres. Hablé con Celso por el Messenger y me sentí acompañada y comprendida. Me comí una tableta de chocolate mientras ignoraba el telediario. Descubrí que Orange me había cortado la línea. Hice cuentas de facturas y mandangas sobre un papel. Me quedé prendada de un vestido gris en un escaparate. Estuve tarareando canciones de Los piratas mientras fregaba los cacharros. Y me dije que en la vida hay muchas más cosas a parte del amor. Me lo repetí cien veces: muchas más cosas a parte del amor.
Y después puse una peli de acción en el DVD y me quedé dormida.


