viernes, 18 de septiembre de 2009

El Final del Verano


Después de todo lo que di la lata para que se acabara el verano, ahora me da pena que llegue el otoño. Por un lado está muy bien, es todo un descanso para los sentidos: colores suaves, planes suaves, escotes suaves, tejidos suaves, la suave música del viento en los cristales, la caricia del edredón nórdico recién salido del tinte, suave, suave, suave...




Pero también se acaban esas noches en las que Madrid brilla como un enorme gato negro recién cepillado. Esas mujeres que se arreglan tanto con tan poca cosa. Esos planes que nunca se ven amenazados por la prisa, como si todo el mundo estuviese de vacaciones, aunque haya trabajado hoy y trabaje de nuevo mañana temprano. Porque "mañana temprano" no existe en Madrid en las noches de verano.




Ahora me arrepiento un poco de haber hecho tanta fuerza mental para que llegase por fin septiembre, como si hubiese realmente empujado el calendario y fuera en parte la responsable de que afuera llueva y las calles estén llenas de individuos de toda clase y condición luciendo eclécticos outfits que combinan chanclas con abrigo, botas con tirantes, bufanda con bermudas y en todos los casos una expresión contrariada como de "¿pero qué ha pasado?".




Me podía haber dado por desear la paz en el mundo, una vacuna contra el cancer, que las cosas ricas no engordaran, o que se muriese Jose Mari, pero no. Me dio por intentar viajar en el tiempo, a donde los días son cortos y las noches paradojicamente también.




Como si las penas fueran pájaros que se mueren de frío. O como si hubiera un cole al que volver y en la pizarra fueran a ir apareciendo una por una, todas las soluciones a todos los problemas. Como si pudiéramos parsar página en el almanaque y con la misma facilidad en todo lo demás.




Asi que si alguien pretendía alargar el estío hasta entrado octubre, le pido perdón. Afuera está diluviando y es culpa mía.

jueves, 17 de septiembre de 2009

SOME KIND OF SEX


Desde que no hago el amor por amor, he hecho muchas cosas. He tenido sexo de rutina a cambio de cierta estabilidad que resultó ser sólo aparente. He hecho el amor a alguien que me quería pero no me amaba (Frase grande donde las haya: te quiero pero no te amo).




He cambiado sexo por compañía. He follado para rescatar mi autoestima del inframundo. He echado algún polvo sólo por estar sin pensar un rato, alguno por puro placer de agitar la cabeza al grito de "porque yo lo valgo". He hecho el amor con una persona que solo conocía el amor a su propia persona. Me he aburrido en la cama, atrapada en una suerte de pesadilla de puesta en escena, sin pasión, sin coreografía, sin puta gracia en ninguno de los sentidos posibles.




He tenido una noche memorable, de cariño, de dulzura, de amistad sublimada, de lecciones que se aprenden y no se olvidan, de esas que te dejan una luz encendida en el pecho que te trae de vuelta en ti, por muy lejos que te hayas ido a extraviar.




He tenido sexo por diversión y gracias al cielo me he divertido. Por colgarme la medalla. Por tener un cuerpo contra el que dormir. Porque alguien me dijo "Kora, is the wrong time, and the wrong place" y a mí nadie me dice ni cómo ni cuándo...Y menos cuando me he vestido con toda la intención de que me desvistan con los dientes.




He follado borracha y sin darle muchas vueltas. Con todo el decorado montado desde semanas antes y un guión muy claro que seguir o saltarse en la cabeza. Con quien yo quería. Con quien nunca hubiera pensado. Con mis condones. Con los ajenos. De local y de visitante. En un Nissan a la vista de todo mi vecindario. Frente al mar. En Madrid. En Getafe y tiro porque me toca.




Y es cierto que cómo no tengo costumbre de ser soltera, ando despistada como en la Candyshop...Pero no lo es que necesito demostrar que donde pongo el ojo pongo la flecha. Y tampoco es solo porque Life is for living. Porque Ireland is diferent, o porque no hay que dejar pasar la oportunidad de aprender inglés de la manera que sea...




Y aunque el sexo es un tabú, y está mal, y no es decente andar por ahí haciendo el casting de un modo activo, y qué diría mi familia y voy a ir al infierno y hay cosas que vale que se hagan, pero desde luego no se dicen...A las dos de la mañana de este sábado en el que tuve frío y me arroparon, en el que tuve hambre y me dieron de comer, en el que me sentí sola y me acompañaron...Llego a casa, no lo bastante borracha como para justificar nada de lo ocurrido, y me veo en el espejo con el rimel bastante repartido, con la falda casi por el cuello, con la ropa interior fuera de sitio, y siento que para ser medio decente (a decente del todo ya no voy a opositar a estas alturas), debiera al menos arrepentirme un poco, sentir asco, o vergüenza, o alivio de que no me haya visto nadie llegar en este estado...Pero encuentro que hay algo extrañamente bello, controvertidamente delicado, algo sublime y bajo y dulce y acre en este outlook de ninfa seducida y mancillada...




Y no me arrepiento de nada de lo que hice mientras no pude hacer lo que realmente quise.






-----Desde que no cambio amor por amor, y desde que no hago el amor por amor--------

lunes, 14 de septiembre de 2009

something not so special


Tiene que haber algo que me haga feliz con los pantalones puestos. A parte de comer. Algo que podamos hacer juntos. A parte de follar. Alguien con quien pueda ser quien soy. A parte de mí misma, que ya no me soporto, y no hay donde esconderse.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Excuse me Sir, but I´m a Princess


Quiero volver a ser: la niña bonita, la perra egoísta, la princesa que grita y grita y ve a todos correr mientras se parte de risa.




Quiero volver a tener: un séquito, mil súbditos, portadas de revista. Guardaespaldas, condesas amigas, que todos me amen aunque sea mentira...
No necesito ni el aire... Solo la purpurina. Seguir fingiendo, también ante mí misma, que no acabé remangándome el armiño para limpiar las letrinas.




Y quiero: volver a nacer, vivir una historia de papel couché, follar por placer, dormir por el día... Y darme grandes atracones de comida.




¿Cómo podría silenciar mi conciencia y alejar de mí cualquier sabiduría? ¿Cómo podría coronarme reina y desterrar la empatía? ¿Olvidar mis "progresos" y regresar a mi vida?




Quiero volver a ser: la niña bonita, la perra egoísta, la que cree que no hay nadie que se le resista.