
No recuerdo si estudie en la escuela la definición, por ejemplo, de un agujero negro, y sin tirar de Wikipedia, podría escribir un articulo bastante subjetivo que nunca sería sobre los agujeros negros, si no sobre mi percepción de ellos. Tendría que titularse " Los Agujeros Negros Según Kora" o "Mi Idea de Los Agujeros Negros" y contaría un montón de cosas entre mal-sabidas, y completamente inventadas, que serían para el resto de la gente mentira en su mayor parte.
Lo mismo me ocurre con el concepto de "amor". Después de leer detenidamente las 14 acepciones del diccionario de la RAE, sigo sin tener demasiado claro que es. Puedo emitir un juicio de valor basado en mi experiencia, o dar mi opinión, que será, por supuesto, parcial y tendenciosa, viniendo de quien intentó como casi todo el mundo dejar de creer en ello un par de veces, antes de comprender que si dejar de creer en procesos físico-químicos fuera suficiente para que dejaran de suceder, a estas ,por ejemplo, ya casi ninguna mujer creería en la menstruación.
Así que desde ahora, renuncio a escribir sobre el amor, y me refiero a escribir en todas sus formas: cartas, poemas, ensayos, canciones... Porque no sé lo que es el amor. No lo sé y eso no lo va a cambiar, la RAE, ni las pelis de Meg Ryan, ni los boleros de Lucho Gatica, ni las frases para conquistar que te llegan al móvil enviando un sms al 7447 (o como sea).
Podré escribir sobre esa sensación como de estar cayendo, tan despacio que es como si no cayera en absoluto, salvo por la sensación de vértigo en la boca del estómago.
Sobre la fuerza con la que las sílabas de algunos nombres parece que se pegan a la lengua y a la boca, como si no quisieran alejarse del calor de las mismas, como si quisieran pertenecernos un poco más que otros sonidos, que componen otras palabras, que significan cosas que en comparación no significan nada.
Sobre la intensidad de ese olor que se abre paso entre otros muchos, que parece incluso anular todos los demás sentidos, que nos convierte en una nariz gigante que solo puede reconocer, testificar, afirmar y proclamar, que es ÉL o ELLA y que se acerca.
Podré escribir, sobre mañanas de domingo en las que los cuerpos se despiertan antes de que las mentes, y las manos se reconocen antes que los ojos, y se demuestra que no es del todo verdad que antes del café no somos capaces de hacer nada bien.
Sobre libros dedicados, y bocadillos para después del partido. Sobre cosquillas, y ascensores, y despertadores que se retrasan 5, o mejor 20 minutitos más. Sobre ese "tú" que convierte un "yo", obviamente singular, en un "nosotros", que se revela más singular todavía.
Sobre todos esos temas, y mil más, y aún así, el título seguiría siendo "El Amor según Kora" o "Mi Idea del Amor".
O quizá "Cosas en las que No Quise Creer" e intentar darle así un toque de suspense.

amor=amistad+sexo+generosidad
ResponderEliminarMe gusta tu definición, gracias por compartirla conmigo en más de un sentido ;)
ResponderEliminarUna buena definición, sin duda... pero, aceptándola, entonces de lo que habla Kora aquí, aunque no he podido descubrir aún si es compatible, está claro que no es amor. ¿Cómo llamarlo entonces? ¿Agujero negro? Ah, sí, un delicioso y dulcemente destructivo agujero negro... si no fuera porque después sobrevives y con ello sobrevienen también las pesadillas. Con lo agustico que se está en el agujero! Pa qué tendremos luego que salir de él? Qué lástima!
ResponderEliminar...llámalo necesidad si no quieres llamarlo amor.
ResponderEliminarJoder... eres un genio... para qué más palabras
ResponderEliminarNo sé si creer o no, pero mientras qué a gustito se está...
ResponderEliminaryo cambiaría uno de los ingredientes, puesto que el amor es una mesa de 3 patas que en cuanto se joroba una, inevitablemente de escogorcia con todo lo que sobre ella se puso:
ResponderEliminarAmor = amistad + sexo + confianza