Aunque paso mucho tiempo en otro plano de consciencia, de vez en cuando me doy un paseo por el mundo real y pongo todos los sentidos en menesteres tan prosaicos como hacer la compra, recibir valoraciones sobre mi trabajo por parte de mis superiores, opinar sobre campañas publicitarias, atender llamadas de pervertidos (porque yo les atiendo, me quito los cascos de las orejas y les dejo que se descarguen lo que quieran, que me viene muy bien para ir sacando tareas administrativas cuando estamos muy liados), tener conversaciones "de chicas" es decir "sobre hombres" en noches que querían ser "de chicas" osea "sin hombres", pero que acaban siendo todo lo contrario (en el fondo da igual porque cuando se juntan muchos tios y se ponen a discutir de segun que temas podrias subirte a la mesa en pelotas con un cartel en el cuello que diga "me lo trago" que nadie te va a prestar atención de todas maneras).
Esta ha sido una semana tranquila. Se agradece despues de tanto vaiven... Como si tras pasar los ultimos dos meses cruzando a pie los infiernos hubiese abierto una trampilla que da directamente a la cafeteria del Ikea... Soy asi de simple, para mi música suave y albondiguillas suecas es algo muy parecido a le felicidad. Y no tener la cabeza dando vueltas sin parar y un nudo que no se por donde empezar a deshacer en el estomago, tambien.
Supongo que es tan facil como tener voluntad de hacer las cosas faciles... El camino marcado es aburrido, pero en algunos tramos, es mejor no andar reptando entre moreras y ortigas. Es mas espectacular cuanto mas aparatoso pero a no ser que uno tenga un corazon secreta o abiertamente masoquista, por ahi, es mucho mas dificil alcanzar la felicidad. Relativa o total. Como estado, como auto-engaño. Como entelequia. Da igual. Si duele, pese a lo que dice el saber popular, hay muchas probabilidades de que no cure, y divertido, divertido, a las claras se ve, que no es.
Mi abuela mantenía eso de "libreme dios de las aguas mansas que de las rapidas ya le librare yo". Pero si que es verdad que aunque a veces las aguas mas calmadas pueden esconder rapidos remolinos bajo la superficie, al contrario no ocurre nunca. Una catarata siempre es una catarata, no vas a meter el pie y descubrir debajo un lago. Por eso intento rodearme de gente tranquila, que para tormento interior y neurosis de libro, ya tengo bastante conmigo misma. Por mucho que a veces la tentacion de rodearnos de semejantes es grande, sentirse comprendido es un alivio breve...Y falaz. Hay cosas que no deberia entender nadie, o al menos, que nadie deberia justificar.
Aunque paso la mayor parte del tiempo en los mundos de Kora, tengo al suerte de que de vez en cuando alguien me agarra de una pierna y me hace tocar tierra, me recuerda que tambien de pan vive el hombre, y que ser mejor persona es una meta alcanzable, que no solo reporta beneficios ajenos.
Y hablo sobre cosas que no importan y me rio de chistes que son malos, y me vale con haber sobrevivido a un fin de semana sin brujula y sin mapa, para sentirme feliz. Vulgarmente feliz como si la normalidad fuera algo indiscutiblemente bueno. Y quiza lo es. Al menos esta normalidad que ahora mismo me hace sonreir, aun estando en la oficina una mañana de domingo.
Esta ha sido una semana tranquila. Se agradece despues de tanto vaiven... Como si tras pasar los ultimos dos meses cruzando a pie los infiernos hubiese abierto una trampilla que da directamente a la cafeteria del Ikea... Soy asi de simple, para mi música suave y albondiguillas suecas es algo muy parecido a le felicidad. Y no tener la cabeza dando vueltas sin parar y un nudo que no se por donde empezar a deshacer en el estomago, tambien.
Supongo que es tan facil como tener voluntad de hacer las cosas faciles... El camino marcado es aburrido, pero en algunos tramos, es mejor no andar reptando entre moreras y ortigas. Es mas espectacular cuanto mas aparatoso pero a no ser que uno tenga un corazon secreta o abiertamente masoquista, por ahi, es mucho mas dificil alcanzar la felicidad. Relativa o total. Como estado, como auto-engaño. Como entelequia. Da igual. Si duele, pese a lo que dice el saber popular, hay muchas probabilidades de que no cure, y divertido, divertido, a las claras se ve, que no es.
Mi abuela mantenía eso de "libreme dios de las aguas mansas que de las rapidas ya le librare yo". Pero si que es verdad que aunque a veces las aguas mas calmadas pueden esconder rapidos remolinos bajo la superficie, al contrario no ocurre nunca. Una catarata siempre es una catarata, no vas a meter el pie y descubrir debajo un lago. Por eso intento rodearme de gente tranquila, que para tormento interior y neurosis de libro, ya tengo bastante conmigo misma. Por mucho que a veces la tentacion de rodearnos de semejantes es grande, sentirse comprendido es un alivio breve...Y falaz. Hay cosas que no deberia entender nadie, o al menos, que nadie deberia justificar.
Aunque paso la mayor parte del tiempo en los mundos de Kora, tengo al suerte de que de vez en cuando alguien me agarra de una pierna y me hace tocar tierra, me recuerda que tambien de pan vive el hombre, y que ser mejor persona es una meta alcanzable, que no solo reporta beneficios ajenos.
Y hablo sobre cosas que no importan y me rio de chistes que son malos, y me vale con haber sobrevivido a un fin de semana sin brujula y sin mapa, para sentirme feliz. Vulgarmente feliz como si la normalidad fuera algo indiscutiblemente bueno. Y quiza lo es. Al menos esta normalidad que ahora mismo me hace sonreir, aun estando en la oficina una mañana de domingo.

Pero "para qué vamos a hacerlo fácil si se puede hacer bonito", verdad? :-)
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