Tiene que haber algo que me haga feliz con los pantalones puestos. A parte de comer. Algo que podamos hacer juntos. A parte de follar. Alguien con quien pueda ser quien soy. A parte de mí misma, que ya no me soporto, y no hay donde esconderse.
...Y demás bienes y para-bienes (que son a los bienes lo que a las olimpiadas las paraolimpiadas). Este quiere ser un blog absolutamente no plural, atrozmente totalitario, vilmente absolutista, y entrañablemente atroz. Dentro de ese marco, el autor (o autores, en caso de desdoblamiento), no se hace responsable de sus propias opiniones. Tampoco de sus actos, aunque siendo, como es, su irreverencia de naturaleza mucho más reflexiva que activa, no es probable que lleve a cabo acciones de cuya autoría desentenderse de manera no por enérgica menos elegante (ya sabéis aquello de "nobleza obliga").
Algo azúl, algo nuevo, algo viejo y mucho prestado, todo mezclado que no agitado, preparado para el éxito. O la destrucción. O la caída del sistema capitalista con todo lo que ello implica. Lo que ocurra antes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario