viernes, 2 de octubre de 2009

FRAGILE


Hace falta una variación de muy pocos grados en el ángulo de una sonrisa para que se convierta en la mueca más amarga.

Igualmente en la memoria, bastan un par de caricias de más para arrancarle a los mejores recuerdos su pátina brillante.

En un solo un segundo, la mañana más radiante se puede cubrir de nubes y explotar en tormenta.

Y una sola palabra de sobra o que no llega, es capaz de convertir cualquier sábado en lunes o viceversa.

He estado dándole vueltas a que las cosas buenas son tan frágiles, que a veces pienso que sería mejor no volver ni a rozarlas.

2 comentarios:

  1. ...y lo que se rompe, puede ser reconstruido.

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  2. La leche... me he perdido mucho estos días.
    Mañana sigo leyendo... Esto está muy interesante.

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